El desarrollo ya llegó ¿Qué hacemos al respecto?

El pueblo está experimentando una etapa de transición. Estamos viviendo un crecimiento exponencial, cada vez somos más habitantes, más viviendas, más comercios, más turistas. Además de tener un gran impacto en la naturaleza, este crecimiento también impacta a la comunidad. Está en nuestras manos decidir cómo vamos a orientar este desarrollo y urbanización. ¿Queremos construir las bases de un pueblo sostenible y regenerativo? ¿O queremos seguir destruyendo la belleza natural de este lugar? Te invitamos a que reflexionés sobre cómo tus acciones diarias, tus decisiones comerciales y tu disfrute están intrínsecamente ligados a los ecosistemas que sostienen y permiten la vida en el sur de la Península de Nicoya.

La idea no es ir en contra del desarrollo, todos necesitamos ingresos para vivir nuestras vidas plenas y felices. Sin embargo, queremos reflexionar sobre qué tipo de decisiones van a hacer que la belleza natural de Santa Teresa, Malpaís, Playa Hermosa y Manzanillo se mantenga. 

La naturaleza tiene sus ciclos de funcionamiento, cada elemento de ella es necesario para que trabaje y se desarrolle de forma natural y eficiente. Si nosotros alteramos sus ciclos mediante la tala de árboles, el vertido de aguas residuales o el desecho de contaminantes, no deberíamos estar sorprendidos de las consecuencias. Las fuertes lluvias e inundaciones, las enfermedades o el deslizamiento de montañas son algunos de los efectos que vemos día a día en nuestra comunidad como consecuencia de nuestras acciones. 

Si queremos que nuestros negocios funcionen y sean un imán para el turismo, es indispensable trabajar CON la naturaleza y NO EN CONTRA de ella. El vertido de aguas residuales es un claro y relevante ejemplo de este problema. Queremos dejar en claro un tema crucial en esta etapa de crecimiento: sin un sistema de tratamiento de aguas eficiente, no podemos aspirar a una densidad poblacional más alta. El sistema no aguanta. Si no estamos preparados para un público masivo, no podemos recibirlo porque vamos a terminar destruyendo el mismo lugar que se viene a visitar.

Como mencionamos, estamos viviendo una etapa de transición y de crecimiento. No queremos -ni tampoco es posible- volver hacia atrás, a un pueblo virgen. Entonces, es hora de frenar y repensar. Si querés vivir en estas playas perfectas, es importante tener en cuenta el ecosistema que nos rodea, el cual NECESITAMOS vivo y pleno para vivir nosotros y para que los negocios atraigan turistas (clientes) y tengan su rentabilidad.

Existe un balance en el que el desarrollo puede ocurrir disminuyendo el impacto de las acciones humanas en el medio ambiente. Si destruimos de más, no solo destruiremos lo que sostiene la vida, destruiremos también el valor de las inversiones existentes. No perdamos de vista que lo que los turistas vienen a visitar aquí es LA NATURALEZA.  

Cuando abrís tu restaurante o vas a construir casas de alquiler seguramente te hacés muchas preguntas: costos, proveedores, locación, etc. Desde Nicoya Península Waterkeeper te invitamos a que reflexionés sobre esta idea: Para que tu negocio funcione, para que el pueblo crezca y se desarrolle necesitamos un océano limpio, unas calles libres de basura y unas montañas verdes y llenas de biodiversidad. Entonces preguntate: ¿Qué camino querés tomar? Está en tus manos el poder de destruir, deforestar y contaminar. Pero también, está en tus manos el poder de conservar, limpiar y proteger. ¿Qué vas a escoger?

Development has arrived, what are we going to do about this?

The town is going through a transitional stage. We are experiencing exponential growth, more and more inhabitants, more homes, more businesses, more tourists. In addition to having a great impact on nature, this growth also impacts the community. It is in our hands to decide how we are going to guide this development and urbanization. Do we want to build the foundations of a sustainable and regenerative town? Or do we want to continue destroying the natural beauty of this place? We invite you to reflect on how your daily actions, your business decisions, and your enjoyment are intrinsically linked to the ecosystems that sustain and enable life in the southern Nicoya Peninsula.

We certainly do not want to go against development, we all need an income to live full and happy lives. However, we want to reflect on the type of decisions that will either destroy or sustain the natural beauty of Santa Teresa, Malpaís, Playa Hermosa, and Manzanillo.

Nature has its functioning cycles, each of its elements is necessary for it to work and develop naturally and efficiently. If we disrupt nature‘s cycles by cutting down trees, dumping sewage, or dumping pollutants, we shouldn’t be surprised at the consequences. Heavy rains and floods, diseases or sliding mountains are some of the effects that we see everyday in our community as a result of our actions.

If we want our businesses to function and be a tourism magnet, it is essential to work WITH nature and NOT AGAINST it. Wastewater discharge is a clear and relevant example of this problem. We want to clarify a crucial issue at this stage of growth: without an efficient water treatment system, we cannot allow a higher population density. The system is not capable of sustaining it. If we are not prepared for a massive audience, we cannot receive it because we will end up destroying the very place that tourists are coming to visit.

As we mentioned before, we are experiencing a stage of transition and growth. We do not want – nor is it possible – to go back to a virgin town. So, it’s time to slow down and rethink. If you want to live in these perfect beaches, it is important to take into account the ecosystem that surrounds us, which we NEED to enjoy ourselves and for businesses to attract tourists (clients) and ensure their profitability.

There is a balance in which development can occur by reducing the impact of human actions on the environment. If we destroy too much, we will not only be destroying what sustains life, we will also negatively influence the value of existing investments. Let’s not lose sight of the fact that what tourists come to visit here is NATURE.

When you open your restaurant or when you build rental houses, you surely ask yourself many questions: costs, suppliers, location, etc. From Nicoya Peninsula Waterkeeper we invite you to reflect on this idea: For your business to work, for the town to grow and develop we need a clean ocean, garbage-free streets, and green mountains full of biodiversity. So ask yourself: What path do you want to take? The power to destroy, deforest, and pollute is in your hands, as is the power to conserve, clean and protect. What are you going to choose?

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