Ocean Friendly Consumer

Las consecuencias de nuestra contaminación en el planeta ya no son una preocupación del futuro: es algo que nos está afectando aquí y ahora. Inundaciones, incendios, derrumbes son sucesos que estamos leyendo y viviendo a diario cada vez con mayor frecuencia y con consecuencias más graves. Y la pregunta que recibimos constantemente es ¿Qué puedo hacer yo para frenar esta crisis global? A veces es fácil darnos por vencidos cuando el problema es grande y parece estar fuera de control, pero el punto es actuar localmente apuntando a lograr una diferencia.

En esta nota de blog queremos resaltar la importancia de nuestro comportamiento como consumidores. Nuestro rol en la sociedad es crítico para reducir la contaminación global. ¿Vos, como consumidor, cómo te comportás? Siempre estamos exigiéndoles a las empresas que disminuyan su venta de plástico de un solo uso o que tengan cuidado con su huella de carbono, ¿Pero, nosotros como consumidores, también nos auto-exigimos lo mismo?

No cabe ninguna duda que las empresas tienen un rol fundamental a la hora de reducir la contaminación que estamos generando los seres humanos en el planeta, pero nuestras escogencias generan un impacto en su oferta de bienes y servicios. Si nosotros dejamos de demandar ciertos productos desechables o exigir servicios más adecuados con el cuidado de la naturaleza, las empresas van a tener que escuchar y adecuarse a nuestra demanda.

Hay cientos de ejemplos que prueban la importancia que tiene la voz de la sociedad sobre las empresas y los gobiernos. La ley que prohíbe el estereofón o el crecimiento exponencial que están teniendo las marcas que venden copitas menstruales que están destronando a las toallitas y tampones desechables, son claros ejemplos que muestran que el consumidor lleva las riendas del cambio.

Por ejemplo, no pedir pajillas en nuestras bebidas o pedir a tiempo que no te incluyan cubiertos en tu contenedor ni bolsas de plástico en tu comida para llevar. Si alquilamos una casa, no solo preguntemos si tienen WiFi, preguntemos si tienen sistema de reciclaje o un buen manejo de aguas residuales. Son pequeñas acciones que nos ponen a los consumidores en un papel más responsable, presionamos al proveedor y, a través de nuestra presión, le damos una guía a los proveedores sobre lo que queremos consumir. 

Las personas alrededor del mundo tienen un rol vital en la protección de la naturaleza. Sin la presión ejercida por los consumidores, las empresas realizarían los cambios de una forma mucho más lenta. Poniendo nuestro dinero en bienes y servicios que son conscientes de su impacto ambiental y buscan reducirlo o apoyando sus esfuerzos a través de las redes sociales, los consumidores tenemos un enorme poder para generar un cambio. Ya leyendo esta nota de blog y compartiéndola estás siendo parte de la solución ¡Felicitaciones!

Ocean Friendly Consumer

The consequences of our pollution on the planet are no longer a future or distant concern: they are affecting us here and now. We have been increasingly experiencing floods, fires, and landslides with bigger consequences. And the question we constantly get is: What can I do to stop this global crisis? Sometimes it’s easy to give up when the problem is big and seems out of your control, but the point is to do what you can do locally to make a difference.

In this blog post we want to highlight the importance of our behavior as consumers. Our role in society is critical to reduce global pollution. How do you, as a consumer, are behaving? We are always demanding the companies to reduce their single-use plastics or pay attention to their carbon footprint, but do we as consumers also demand the same from ourselves?

There is no doubt that companies play a fundamental role in reducing the existing pollution on the planet. However, our choices have an impact on their supply of goods and services. If we stop purchasing certain disposable products or we start demanding more adequate services that care for nature, companies will have to listen and adapt to what consumers are demanding.

There are hundreds of examples that prove the influence of the voice of society on companies and governments. The law that prohibits the styrofoam in Costa Rica or the exponential growth menstrual cups are having dethroning disposable pads and tampons, are clear examples that show that the consumer has the reins of change.

For instance, not asking for straws in our drinks, or plastic bags in your take away, or asking for plastic cutlery NOT to be included in your food container. If we rent a house, let‘s not only ask whether they have WiFi or not, let‘s ask if they have a recycling system or appropriate wastewater treatment. These are small actions that put us, consumers, in a more responsible role. Plus it puts pressure on suppliers and this pressure guides them towards them giving us what we are asking for. 

People around the world play a vital role in protecting nature. Without consumer pressure, companies would make slower changes. By putting our money into goods and services that are aware of their environmental impact and seek to reduce it -even by supporting their efforts through social media, consumers have enormous power to generate change. Already by reading this blog note and sharing it, you are being part of the solution. Congratulations!

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