Este mes te contamos todo sobre la turbiedad en los ríos

Todos los meses monitoreamos la calidad del agua de los 17 ríos de la zona costera, lo cual nos ayuda a conocerlos mejor y a saber qué tan contaminados están. La mayoría de los contaminantes a nivel mundial son transportados por los ríos al mar, es por eso imprescindible su conservación. Uno de los parámetros que monitoreamos en los ríos es el nivel de turbiedad que poseen. En esta nota te vamos a contar de qué se trata y por qué es importante mantenerlo bajo.

La turbiedad mide la claridad del agua, es un indicador físico que indica que hay diversas sustancias en el río. Se presenta en las aguas superficiales principalmente debido a la materia que se desprende de manera natural del suelo y las rocas, un proceso conocido como sedimentación. Los materiales que hacen que el agua sea vea turbia incluyen la arcilla, limo, materia orgánica e inorgánica muy pequeña, algas, compuestos orgánicos coloreados disueltos, plancton y otros organismos microscópicos.

El mal uso del suelo es un factor que puede incrementar la turbiedad. La existencia de residuos sólidos, construcciones que no admiten límites en el uso de concreto u otros materiales, agroquímicos u otros pesticidas en los agrocultivos generan un incremento excesivo de erosión, aumentando las partículas presentes en el agua, así generando mayor turbiedad.

¿Cuál es el problema si hay una mayor turbiedad en el agua? Al haber un exceso de elementos en la superficie del agua, la luz solar no puede pasar. La luz del sol genera vida en el ecosistema marino, si hay elementos que impiden su paso, esto genera una disminución de oxígeno en el hábitat y su eventual destrucción. 

El nivel de turbiedad en un río se determina midiendo la capacidad del agua de transmitir la luz, utilizando un fotómetro. Según el Reglamento para la Evaluación y Clasificación de Cuerpos de Agua Superficial, el nivel de turbiedad ideal en condiciones normales deberá ser menos de 25 UNT (unidades nefelométricas de turbiedad) pero es aceptable hasta 300 UNT.

Durante nuestros monitoreos en época seca, los valores de turbiedad se encontraron en un rango aceptable en su mayoría, mientras que se halló alta turbiedad en los ríos directamente impactados por descargas de aguas residuales y residuos sólidos como en las Quebradas Carmen y Quebrada Danta.

En épocas de lluvia, la turbiedad en los cuerpos de agua aumenta drásticamente de forma natural, ya que las lluvias aumentan las velocidades del agua y los volúmenes de agua son más altos, lo que puede agitar y suspender más fácilmente el material del lecho marino, provocando mayor turbidez.

A su vez, hemos encontrado que este aumento también se debe al arrastre de contaminantes como plásticos y aguas residuales que contienen nutrientes como fósforo, nitrógeno, fármacos y plaguicidas. Este tipo de nutrientes en exceso tienen un impacto negativo en los ríos ya que reducen la cantidad de oxígeno disponible en el agua y afectan directamente a las comunidades de organismos alterando el balance natural.

La gravedad de la problemática depende de las sustancias que provoquen la turbiedad, pero sin duda, para el caso de Santa Teresa, en épocas de lluvia donde ocurre gran saturación de suelos, se genera un arrastre mayor de desechos hacia los ríos y el mar con mayor velocidad.

Nuestra misión desde Nicoya Península Waterkeeper insiste en la conservación y restauración de los ecosistemas marinos, esto incluye la protección de los ríos del sur de la península. Para protegerlos primero hay que conocerlos y entenderlos, nuestros monitoreos mensuales nos permiten generar soluciones más eficientes para su pronta restauración.

Turbidity in Rivers, learn all about it

Every month we do water quality monitoring on the 17 rivers in the coastal area which helps us get to know them better and to understand their pollution levels. Most of the pollutants worldwide are transported by rivers into the ocean, which is why their conservation is crucial. One of the parameters that we monitor monthly is turbidity. In the following article, we will tell you all about it and why it is important to keep it low.

Turbidity measures the clarity of water. It is a physical indicator that shows the presence of various substances in the river. It appears naturally in surface waters mainly due to the release of matter from soil and rocks, a process called sedimentation. Material that causes water to be turbid include clay, silt, very tiny inorganic and organic matter, algae, dissolved colored organic compounds, and plankton and other microscopic organisms.

Poor use of the soil is a factor that can increase turbidity. The presence of solid waste, constructions that do not comply with regulations regarding the use of concrete or other materials, agrochemicals or other pesticides in agricultural crops, generate an excessive rise in erosion, increasing the particles present in the water, thus generating greater turbidity.

What is the problem if there is turbidity in the water? As there is an excess of elements on the surface of the water, sunlight cannot pass through. Sunlight generates life in the marine and river ecosystems. Elements that prevent its passage generate a decrease in oxygen in the habitat and its further degradation.

The level of turbidity in a river is determined by the ability of the water to transmit light, using a photometer. According to the Regulations for the Evaluation and Classification of Surface Water Bodies, the ideal turbidity level under normal conditions should be less than 25 NUT (nephelometric units of turbidity) but is acceptable up to 300 NUT.

During our dry season monitoring, turbidity values ​​were mostly in an acceptable range, while high turbidity was found in rivers that are directly impacted by wastewater discharges, such as Quebradas Carmen and Quebrada Danta.

During rainy season, as a natural phenomenon, turbidity in the water increases drastically. Water velocities are faster and water volumes are higher, which can more easily stir up and suspend material from the stream bed, causing higher turbidites. However, we have found that this increase is also due to the carry-over of pollutants such as plastics and wastewater that contain nutrients like phosphorus, nitrogen, drugs, and pesticides. These excess nutrients have a negative impact on rivers since they reduce the amount of oxygen available in the water and directly affect the communities of organisms, altering the natural balance.

The severity of the problem depends on the substances that cause turbidity, but undoubtedly in the case of Santa Teresa, rainy season propels wastewater dragging into rivers and the sea with greater speed.

Our mission from Nicoya Peninsula Waterkeeper insists on the conservation and restoration of marine ecosystems, this includes the protection of the rivers of the Southern Peninsula. To protect them, you must first understand them, our monthly monitoring allows us to do that and to generate more efficient solutions for their prompt restoration.

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